En estos momentos en los que hay escasez de personal de enfermería, se habla cada vez más el término «vida diaria asistida» o en inglés «Ambient Assisted Living (AAL)». Se trata de la solución técnica, de un sistema de automatización de edificios que apoya a las personas de edad avanzada o con discapacidad en su camino hacia una vida independiente.

Si los abuelos, los padres o algún miembro de la familia depende de atención y cuidados, puede convertirse en un tema difícil de gestionar para el mismo paciente y para los familiares. Pero con la ayuda de la automatización de la vivienda y del edificio, esto se puede contrarrestar.

Control de caídas

Se pueden detectar situaciones de peligro y controlar y monitorizar la presencia del paciente, con la ayuda de detectores de movimiento o contactos de puerta. Si no hay actividad durante un cierto período de tiempo, se realiza una llamada de emergencia. Si, por ejemplo, una persona entra en el baño y se detecta a través de los sensores que después de cierto tiempo todavía no ha salido, el sistema mandaría una alerta.

Olvidarse las llaves

Si la persona que necesita atención se ha quedado fuera de su propia casa o apartamento, los familiares pueden abrir la puerta en cualquier momento a distancia.

Iluminación automática

Cuando se sale de una habitación, a menudo se olvida apagar la luz. Para evitar esto la luz se enciende automáticamente cuando hay movimiento y se apaga cuando se está ausente.

Luz nocturna

Las personas mayores a menudo tienen que ir al baño por la noche. Para evitar andar en la oscuridad o caerse, se enciende automáticamente una luz nocturna al salir de la cama. Esto hace que el camino al baño y la vuelta a la cama esté perfectamente iluminado.

Pulsador de emergencia

Pueden habilitarse pulsadores de emergencia en diferentes estancias. Ante cualquier inquietud o problema que pueda tener el paciente, pulsando estos pulsadores se llama automáticamente a los familiares o cuidadores.

Recordatorios

Las personas mayores a menudo tienen que tomar pastillas diariamente para su bienestar físico. Para asegurar que el paciente no se olvide, se puede reproducir un mensaje de voz todos los días a una hora predefinida.

Reacción a cambios de estilo de vida

Un cambio en el comportamiento diario puede ser sinónimo a alguna incidencia o incluso a algún malestar o problema de salud. Se puede reconocer, por ejemplo, si se ha ido al baño muchas veces seguidas, y permite al cuidador reaccionar y estar alerta.

Acceso a servicios de emergencia

Si el paciente necesita asistencia rápida y pulsa los mecanismos de alarma, las luces exteriores parpadean y se desbloquea automáticamente la puerta principal, para que el personal de asistencia identifique rápidamente el piso a atender.

Control de temperatura en cada habitación

Se puede definir la temperatura de cada habitación, así como durante los diferentes momentos del día. Por ejemplo, el baño se calienta a primera hora de la mañana y por la noche. Esto ahorra energía y evita que se olvide apagar la calefacción.

Protección integral

Si la persona que necesita atención vive sola, a menudo existe un gran temor de que se produzca un robo o incendio. Los detectores de humo y movimiento hacen que si alguien entra o se detecta humo, la alarma se activa de inmediato y se informa a los familiares o cuidadores.

Control de electrodomésticos

Dejarse la plancha o la estufa encendida puede provocar un incendio. Los electrodomésticos eléctricos pueden ser monitorizados y, si es necesario, desactivarlos automáticamente. Es por ello que se puede habilitar que cuando se va a dormir, todos esos aparatos se apaguen automáticamente.

Estas son algunas de las tareas que se pueden automatizar para mejorar la vida diaria de una persona con necesidades asistenciales. ¿Quieres que te ayudemos a tus automatizar tus necesidades en tu vida o las de algún familiar?